16.11.09
Grandes instantáneas del punk
Bueno, para los que se quejan de que no digo quién sale en la foto: abajo está Brendan Canty (baterista) y arriba, Guy Picciotto (cantante, guitarrista y ocasional pelota de basket), ambos de Fugazi.
en:
música
14.11.09
La fuga
Como el que siente
a la ciudad
como a una prisión del deseo
y busca frenético
liberarse disparado
y lo han visto en desenfrenada
carrera por las calles.
Como el que busca
liberarse
disparado en su frenético deseo
en la ciudad
prisión del deseo
y lo han visto en desenfrenada
carrera por las calles.
Como el que
disparado
en la ciudad prisión de su deseo
busca frenético
liberarse
como ése
como ése
y lo han visto en desenfrenada
carrera por las calles.
a la ciudad
como a una prisión del deseo
y busca frenético
liberarse disparado
y lo han visto en desenfrenada
carrera por las calles.
Como el que busca
liberarse
disparado en su frenético deseo
en la ciudad
prisión del deseo
y lo han visto en desenfrenada
carrera por las calles.
Como el que
disparado
en la ciudad prisión de su deseo
busca frenético
liberarse
como ése
como ése
y lo han visto en desenfrenada
carrera por las calles.
.- Leónidas Lamborghini,
en El solicitante descolocado (Paradiso, 2008)
en:
literatura
11.11.09
Otro más
También soñé que había un charco de agua en el piso y un conejo todo blanco pero con patas como de araña, múltiples.
en:
sueños
10.11.09
3.11.09
soja porteña
lo vieron a Macri en SubTV? "convenios con el alcade de Miami, para fomentar el tango, la soja porteña y dar trabajo a nuestros jóvenes" sic
(dice charly.gr en su twitter)
(dice charly.gr en su twitter)
en:
irrealidad
31.10.09
Casi de inmediato, quince días después a lo sumo, mi fuerza corporal empezó a disminuir levemente. En ese entonces ya estaba dedicado por completo al Moridero, pero me reservaba uno que otro día para salir a divertirme. A veces una visita a los Baños y otras hasta las calles vestido con las ropas que me habían dejado mis compañeros fallecidos. Pero, repito, no era una actividad sostenida. Lo hacía muy de vez en cuando. Al descubrir las heridas en mi mejilla las cosas acabaron de golpe. Llevé los vestidos, las plumas y las lentejuelas al patio donde está el excusado e hice una gran pira. Olió horrible. Parece que había muchas prendas de material sintético, porque se levantó un humo bastante denso. Ese día había estado tomando aguardiente desde temprano mientras cumplía con mis labores en el Moridero. En realidad era capaz de hacer las tareas en cualquier estado. Ya se bajo los efectos de una droga, del alcohol o del sueño. Mis movimientos se habían vuelto lo suficientemente mecánicos como para ejercer mis labores a la perfección, guiado únicamente por la fuerza de la costumbre. Al encender la pira me había puesto uno de los trajes y estaba totalmente mareado. Recuerdo que bailaba alrededor del fuego mientras cantaba una canción que ahora no recuerdo. Me imaginaba a mí mismo bailando en la discoteca con esas ropas femeninas y con la cara y el cuello totalmente cubiertos de llagas. Mi intención era caer también en el fuego. Ser envuelto por las llamas y desaparecer antes de que la lenta agonía fuera apoderándose de mi cuerpo. Pero parece que el canto mitigó mis intentos suicidas. Cuanto más cantaba, más recordaba nuevas melodías y era creciente la sensación de ir entrando en los recuerdos que las canciones me sugerían. Así fue como la pira poco a poco se fue apagando hasta que no quedó sino un humo leve emanando de los restos achicharrados. Yo estaba echado de costado. Uno de los ruedos de mi traje había sido alcanzado por el fuego y el raso que decoraba el vestido estaba completamente chamuscado. De igual modo sentí el cabello y las pestañas. Pese a todo continué echado, maravillándome con las leves volutas de humo. Las canciones habían cesado. Además de la crepitación final del fuego, el único ruido que se podía oír era el de los gemidos que reinaban en el salón principal.
.- Marío Bellatín, Salón de belleza
en:
literatura
26.10.09
apenas cae el idiota al piso
llegan los perros y los hombres
que golpean y hieren su cuerpo
esto es así siempre y todos ganan:
el idiota ríe hasta el espasmo
los hombres sienten el sabor metálico
y los perros ven hoy cumplida la rutina
que prometió ayer esa carne programada
llegan los perros y los hombres
que golpean y hieren su cuerpo
esto es así siempre y todos ganan:
el idiota ríe hasta el espasmo
los hombres sienten el sabor metálico
y los perros ven hoy cumplida la rutina
que prometió ayer esa carne programada
en:
caseritos
24.10.09
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

